(Cuando se pierde) La consciencia
Javi Álvarez
Madrid, julio de 2005
Tus largas piernas son como el mar,
pero yo no se nadar,
ni llegar hasta ellas.
¿Para qué?
Sabrás a hembra,
como todas.
Dejas descansar una mano sobre tu cintura,
como todas,
y tu alma sólo descansa
tras la última copa.
Yo no llegaré a ella.
Yo no llegaré a ella.
Estaré muerto cuando amanezca.